jueves, 9 de julio de 2009

Escher o el poder del dibujo en la investigación artística.

Escher o el poder del dibujo en la investigación artística.

La técnica de dibujo de Maurice Cornelis Escher, del cual ya he hablado más de una vez en otros artículos, nos muestra como, en la disciplina artística contemporánea del dibujo y, en especial, la pintura, todos cánones estéticos anteriores y la preferencia por lo dramático, realista, etc. son totalmente aniquilados cuando nos proponemos crear una nueva belleza partiendo de las matemáticas y no a la inversa, además de cómo el dibujo ofrece cuantiosos recursos expresivos e intelectuales, dándonos además más libertad y flexibilidad que cualquier otro medio pictórico tradicional, como el óleo, el mármol, los metales preciosos, etc.
En sus obras, vemos como Escher hace de esto su lema y, con una técnica magistral, crea para todo aquel dispuesto ha olvidarse de todo lo convencional todo un Cosmos lleno de armonía matemática y belleza que solo pu. En una misma superficie podemos encontrar cuerpos platónicos con camaleones, ornamentos geométricos de La Alhambra con sus construcciones tridimensionales, mosaicos planos y construcciones tridimensionales a la vez…para ello, este coloso de la ciencia artística sabe que depende al cien por ciento de las matemáticas; en numerosos textos y entrevistas, Escher comprende que los objetivos que se propuso alcanzar tras sus estudios de la partición regular de la superficie, la representación del infinito y su estudio de los sólidos regulares, necesitaba tener cierto conocimiento de la materia que nos atañe.
Otra razón por la que, me parece a mí, se debe recordar a este artista con singular cariño es por su preferencia a las dimensiones pequeñas, rompiendo con ello todas las normas y preferencias dañinas de la pintura de caballete y ofreciendo una nuevo campo; el de la investigación, la experimentación y la prueba en el dibujo. En un video grabado con motivo de la realización de una entrevista sobre su vida y obra, aparece una muestra del trabajo de este genio en su taller. Estas tienen algo de sagrado; la forma de trabajo metódica, la pasión con la que trabaja una pequeña plancha de madera y la precisión de sus movimientos encandilan cualquier mente inteligente. “¡Que bello es esto!” es lo que se piensa inmediatamente. Cuando todos los cuadros académicos, las estatuas realistas y las obras de arte modernas de tintes impresionistas o destinadas a un público hedonista y consumista que no puede percibir más halla de los valores del dinero, son observadas desde esta nueva perspectiva, parecen meros ejercicios de niño pedante que asiste ha academias de pintura para hacer cosas que se expongan pedantemente en los escaparates de estas.
Y si aun me preguntasen, además de la preparación de una base fantástica para la experimentación con el dibujo, la creación de unas obras cuya comprensión no puede ser sensorial sino intelectual, si este hombre tiene algún otro rasgo para destacar yo aun podría señalar su honorable humildad, sus incansables ganas de aprender siempre cosas nuevas y el respeto y admiración que sintió por los científicos de toda la historia, ofreciéndonos material adicional a sus obras para que los artistas de la actualidad podamos trabajar. Así que, como esos estudiantes americanos que admiraban su obra, yo también digo:”Gracias por existir, Señor Escher.”

No hay comentarios: