martes, 4 de agosto de 2009

Pequeñas arquitecturas. Rompiendo con el principio material del heissemberiano.

Ultimas construcciones con heissemberianos donde se muestra como la capacidad de organización de estos, aunque muy limitada es muy practica y plástica, razón por al cual la arquitectura muchas veces tiende a estas formas. Aquí se muestra como estas pueden explotarse experimentalmente y que a veces no son suficientes para explotar al máximo las cualidades espaciales de la forma y viceversa.


Lápiz de grafito y de color. Medidas: 12 x 25 cms. Cajas construidas según el principio de relatividad de Galileo; una de las dimensiones de la caja primera, situada al extremo de la izquierda, en este caso la longitud, va aumentando progresivamente según varia el sistema de coordenadas su posición.


Lápiz de colores sepia. Medidas: 12 x 18 cms. Dos heissemberianos receptores de vacío. En ellos el vacío actúa de forma simétrica y modulada creando espacios muy plásticos, mas sin apenas interés experimental, salvo en el segundo elemento, pues los planos inclinados ofrecen material para continuar con la investigación en otro trabajo.


Lápiz y bolígrafo negro. Medidas: 22 x 16 cms. Heissemberiano en forma de cruz tridimensional o de pentacubo dilatado con módulos de flotabilidad construido con el fin de tratar la simetría espacial con un número de elementos y variaciones muy limitados.


Lápiz de grafito. Medidas: 22 x 20 cms. Complejo de Moore que ya rompe con la idea de composición formada por solo heissemberianos, sino ahora con un caldereno y un heissemberiano muy sencillo y permite estudiar las posibilidades de la simetría con ya conjuntos enteros de puntos y estructuras complejas. El trabajo se llama “Brown eyed girl”, ya que está compuesto usando los elementos de una manera muy similar a la canción de Van Morrison, con la misma composición musical expresa dos temas distintos en una misma canción.


Lápiz de grafito. Medidas: DIN A-4. Composición que muestra el abandono de un heissemberiano democritiano que abarcase la superficie total de la composición para dar paso a la creación de un pequeño espacio de diversos especimenes de elementos espaciales como las unidades básicas rectangulares y los espacios Gauss-Oteiza. Esta composición se llama “Homenaje a Kandinsky” y creo que no le puede venir mejor, al igual que cuando Wassili en 1920, cuando rompió con sus composiciones anteriores donde la masa pictórica llenaba las superficies y las plagaba de colores y pinceladas y las sustituyó por organismos biológicos y geométricos en un espacio de flotabilidad. En mi caso, los heissemberianos son insuficientes por si mismo para estudiar la forma y el espacio, por lo que pasan a ser complementarios en las composiciones más grandes.