jueves, 1 de octubre de 2009

Richard P. Feynman. Rompiendo con lo convencional.




Retrato de Feynman.

Richard P. Feynman fue algo más que un nombre importante para la física relativista, con cuyas propuestas e investigaciones, contribuyó a dar una nueva explicación a las teorías de Einstein, como siempre geniales. Nano tecnología, nano informática, astro física (llegando a plantearse las leyes de Newton en nuestro sistema solar y visualizarlas desde un punto de vista geométrico muy curioso.), la teoría de las “historias” (él sostenía que el universo no tenía una sola historia, sino que estaba formada por muchas, las cuales deberían incluirse en un teoría general.) y sus espléndidos trabajos en mecánica cuántica, entre los que cuentan sus famosos diagramas (dispositivos de conteo necesarios para realizar los cálculos en la teoría de los campos propia de la física cuántica, los cuales también posen una representación gráfica.), que llevan su nombre, Diagramas de Feynman y por cuyas contribuciones ganó el premio Nobel en 1965, mismo año que Dylan graba “Like a Rolling Stone”, el tema que cambiará el futuro de la música popular. Ese año, ambos cambiaron, uno en la música y el otro en la ciencia, la mentalidad de toda una generación, y aun siguen llegando sus ecos.





Dos de los diagramas de Feynman. Arte, matemáticas e inteligencía se fusionan aquí.

Pero no es solo por eso conocido. También por su colaboración con el muy polémico proyecto Manhattan y sus investigaciones sobre la propulsión a chorro y su código para descifrar los jeroglíficos mayas. No olvidarse de que fue un gran maestro y divulgador, llegando a ganar la medalla Oesterd por su carrera como maestro y divulgador .
Feynman fue genial no solo por sus brillantes teorías y su personalidad exuberante (era abierto a todo tipos de pensamiento, irónico, siempre apoyando ideas reprimidas por la sociedad, y poseedor de un sentido del humor que rayaba lo bufonesco, llegando a abrir cajas fuertes en los laboratorios experimentales de los Álamos para leer secretos militares importantes.) También rompió muchos esquemas en la forma de pensar tradicional. Generalmente se espera que un científico sea una persona sujeta a normas, constantes, leyes y esté absolutamente inmerso en un círculo muy restringido de personas, que suelen estar más o menos acorde con sus ideas o no. Feynaman demostró que esto estaba muy lejos de la realidad. Nos hizo que nos diésemos cuenta de que esto estaba muy lejos de la realidad. A años luz. Tenía la misma fe en su intuición que en las matemáticas, pues él creía que si algo era una buena idea, da igual como la expreses, lo importante es eso, expresarla. Ya sea en un diagrama o en una ecuación. Antes de dedicarse completamente a la ciencia realizó varios trabajos, entre ellos de pintor de interiores de precio muy bajo, y esto le hizo frecuentar muchos burdeles y bares de topless, lo cual no le dio nunca miedo ni reparo de reconocer que había estado ahí, y había conocido músicos de blues y jazz. También empleó mucho tiempo a la música, en especial a la samba, a la cual era un entusiasta, y le gustaba interpretar melodías con los bongos, llegando a ir hasta Brasil (frecuentaba mucho este país, cada vez que podía iba allí.) para asistir a clases. Durante un tiempo, se dedicó a la pintura, llegando a realizar exposiciones bajo un pseudónimo



Feynaman delante de la pizarra durante una de sus charlas sobre la teoría de la dinámica astronómica de Newton.

Él demostró algo que un hombre, ya sea científico, artista, admirador de bailarinas de topless o lo que sea, ha de buscar, simepre buscar, campos donde su mente actue de manera provecha, realizar actividades que en realidad le satisfagan y no caer en los prejuicios, en la mojigatería y los grupos (que no sean los matemáticos, claro está.) y llegar a destruir los convencionalismos. Es decir, enseñó no solo a ser un gran científico, sino también un gran hombre y aun mejor intelectual.

4 comentarios:

Alfredo dijo...

Un artículo fantástico, que me descubre a un personaje altamente interesante, y eso a pesar de que soy un "analfabeto" matemático.

Saludos!!

ABEL dijo...

¡Gracias Alejandro! Excelente tu artículo sobre el genial Richard P. Feynman.
Una anécdota de él dice que le pide a los físicos poner en la puerta de su cubiculo por dentro y grande, el Número 137 que los físicos llaman ALFA, para que no olviden lo poco que saben.
Tiene dos libros divertidísimos: “Surely you’re Jocking Mr. Feynman “ y “What do you care what other people think?”. Yo supe de él porque estuvo en la Comisión de la investigación del desastre del Challenger en 1986.

Aquí hay dibujos de Feynman. Uno de ellos es dibujar sin separar el lápiz de la hoja durante un minuto.

Un abrazo desde México

http://www.museumsyndicate.com/index.php
DIBUJOS DE FEYNMAN

Alejandro Maiza Catalán dijo...

Gracias por escribir Alfredo. Da igual que no sepas mucho sobre este mundo que contiene todo un universo que son las matemáticas. Feynman llega a hacerte pensar aunque no sea con números. Está muy bien el enlace que me dejó el gran Abel, se vé un Feynman muy interesante.

Alejandro Maiza Catalán dijo...

Como siempre gracias Abel, tu eres el que contribuye de una manera geníal a terminar estos intentos de textos. Por cierto, los libros que citas son muy buenos, más hay otro que reune el humor de Feynaman, con la originalidad de su mente. En este caso se trata de un libro no muy extenso y escrito en prosa, cosa a veces de agradecer. El libro se llama "El placer de descubrir". Uno no se lo puede perder.