lunes, 9 de noviembre de 2009

El edificio no como obra, sino como soporte. Matta-Clark.




Retrato de Gordon trabajando en la remodelación de un edificio. Hacía 1972-1973.







Unos tres o cuatro excelentes artículos de Abel sobre arte conceptual, que lleva un magnífico blog llamado JAZZ Y SAXOFÓN, lleno de buen jazz, cine y arte, escrito siempre con amabilidad en las respuestas a los comentarios, cariño por los temas e inteligencia, me llevó a escribir sobre los artistas conceptuales que más me gustan, centrándome en aquellos más que familiarizados con el arte geométrico y las matemáticas. Esto me lleva a hablar de Bruce Nauman (cuya entrada todavía sigue, después de dos semanas, pasando por revisión.) y de Gordon Matta-Clark para comenzar.


Gordon Matta-Clark es uno de esos personajes tan encantadores como inteligentes. Muy aficionado a la música rock y al jazz, y dotado de una fuerte ironía, estudió arquitectura en la Universidad de Cornell y después se fue a Nueva york, donde entró en contacto con miembros del movimiento “Anarchitecture” en el que sería el miembro más característico del grupo.
Entre sus trabajos aparecen un amplía serie de estilos y registros. Entre proyectos de arquitecturas propiamente dichos se encuentra su colaboración para la exposición alternativa “Grenne Street”, así como la creación de un restaurante cooperativista en el Soho, que tenía por nombre Foods. También realizó varias obras de influencia de los artistas conceptuales predominantes y por la obra de Duchamp, en donde frió con aceite varias fotografías para ver como la tinta se corría o cambiaba de color, o bien en su obra “Cherry tree”, donde fotografío un joven cerezo situado en la ventana de su estudio durante el tiempo que permaneció sano, terminando su serie al morir este.







































Ruptura para el edifico de una exposición e intersecciones cónicas en un eduficio a punto de ser demolido. los conocimientos de Gordon de arquitectura le permitieron manejar con flexibilidad las posibilidades de los materiales.



Luego llegaría su mejor serie de obras, en las que jugaba ya con algo más interesante, los edificios. Matta siempre se había interesado en los métodos de construcción modernos. En sus últimas obras trabajó como si todos esos métodos eran igual que los que se usan para hacer papel sobre el que dibujar, ya que, en edificios abandonados o a punto de demoler, hacía escisiones en las paredes, levanta el suelo y lo colocaba en el techo, o bien rompía todo lo que se le pusiese dentro del volumen de una figura geométrica que escogía, como un hiperboloide, un cono o un paralelepípedo y que solo se percibía por las escisiones que hacía, sino nadie distinguía que es lo que había hecho.

La obra de Gordon tiene dos interpretaciones: la primera es como altera el concepto de arquitectura, generalmente considerada como el arte de levantar espacios bellos, llenos de formas estéticas y a veces, llenos de elementos pomposos. Cuando Matta-Clark propone que en vez de levantarse se modifique uno que ya está hecho, diciendo que el resultado sigue siendo el mismo objeto más que sus nuevas propiedades le hacen pertenecedor a un nuevo conjunto, tal como ocurre con el producto cartesiano de 2 conjuntos distintos, que un elemento y otro de un conjunto distinto al primero, al aplicarle una ley de composición externa cualquiera, perteneciendo el resultado tanto al primero como al segundo, que en este caso son los de escultura, espacio de calle, trozo de paisaje, obra de arte. Lo cual es, aparte de una extensión del término y de la técnica artística, es poner la arquitectura como medio artístico, tal como si fuera una cantidad de masa con una forma ya hecha que permitiese hacer una escultura distinta, o uno de los objetos que Duchamp usaba como “ready-mades” (pensemos que Gordon empleaba fotografías, collages con materiales de construcción extraídos del lugar donde trabajaba.). Esto supone destruir ya casi por completo muchas jerarquías entabladas por los críticos para separar las disciplinas artísticas y atribuirles un orden de preferencia despreciativo e irracional, que no permite que haya un clima de igualdad entre los artistas. También hace que el lenguaje abstracto, en especial el geométrico, sea valorado con atención, ya que es el que sustenta todo.


También hay una crítica social, ya que al hacer evidente que esos edificios están vacios, demuestra como el horrible y frenético ritmo con el que la sociedad americano construía casas y edificios para especular con ellos y hacer que los inmuebles de los propietarios del barrio valgan más, consiguiendo mayor dinero en bancos y cajas del estado. También quiere hacernos ver que si esperamos estabilidad, intimidad y que el valor de una casa depende tanto de sus materiales como del lugar donde está situada, estamos totalmente equivocados.



exposición de obras de Gordon. vemos como combina la diversidad de géneros. aruitectura, fotografía, collage... todo para una obra en global: su idea.


1 comentario:

Mikel Maiza Catalan dijo...

Esto si esta bien, alejandro,ese Matta Clark tendria que enseñarle a esos gilipuertas de la Laboral.