viernes, 13 de noviembre de 2009

Filosofía para movimientos plásticos. Inmanuel Kant.

La filosofía es un campo lleno de genialidades, y de gente que se encuentra a la altura de los resultados a los que llegan, mostrando una agudeza mental y un talante que muy pocos son capaces de adquirir. Pensemos en Platón, grande de grandes, que consiguió fundamentar la teoría del conocimiento separando dos campos tan simples en formular pero complicadísimos en su distinción, tales como las ideas (ya sea cielo o red) y el mundo de la realidad, en donde no hay más que reflejos, si se les puede llamar así, de lo las ideas. Este principio abrió las puertas a un campo de investigación tan grande como adaptable a cualquier lenguaje y visión. Y qué decir de Baruch de Espinoza y su soberbia mente, capaz de emplear el “more geométrico” en cada hecho, por muy pequeño que sea, de lo cotidiano, poniendo nuestra mente en situaciones totalmente nuevas. Y ya Deleuze, Derrida, Wittgenstein, Russel, Cioran…Tanto de lo que hablar.

Mas ahora me gustaría comentaros algo de otro grande que a veces queda en el olvido, o se cita muy poco, menos de lo recomendado. Ese es Inmanuel Kant, él filósofo de Koninsberg (misma ciudad donde Leonard Euler plantea el problema de los siete puentes y abre una dimensión nueva a la topología matemática.) y supremo en la defensa del idealismo trascendental. Cómo pensador es casi único; pocos han llegado a profundizar como él en la forma en la que la razón estructura las herramientas necesarias para comprender un hecho. Como estudioso de la ética, la moral y los problemas que tiene una sociedad con la religión, no tiene comparación, mas si por algo destacó es por poner lo que durante siglos y siglos, no se había dudado de que era infalible: Nuestra razón. En su obra “Crítica a la razón pura”, Kant muestra que la distinción creada entre empiristas y racionalistas no era en el fondo más de una pelea de niños; con una habilidad muy propia de un relojero o un matemático (cosas que ambas le interesaba, en especial las matemáticas y a la física también.) consiguió demostrar que todo acto mental es una composición de análisis que hace la mente, utilizando unos “parámetros”, propios de ella, que son el tiempo y el espacio, de un objeto captado en el exterior entrando aquí las matemáticas, construyendo una “sensación” que después, atribuyéndole un concepto, consigue ser expresado; este hecho estaba muy cerca de la física. Claro que esto no es exactamente así. De un plumazo he intentado resumir, muy burdamente, por cierto, los dos primeros bloques de la obra, que son la “estética trascendental” y la “analítica trascendental”. Lo que quiero hacer es apresurarme para llegar a lo que importa de este artículo: cuál ha sido la influencia de Kant en el mundo de las artes.



Retrato de Inmanuel Kant.

A partir de la segunda mitad del siglo XX tenemos una aplicación kantiana casi a “infra venosa” en nuestra cultura. Artistas cansados de la tradición tales como Jackson Pollock, o los minimalistas, tales como Donald Judd, Eva Hesse, Richard Serra, Robert Morris o Philip Glass, mostraron en su trabajo como el arte debía de cumplir la función que decía Kant en esa obra que es la “Crítica a la razón pura”: “El arte siempre ha de cuestionar sus fundamentos y replantearlos.” Ya sea usando menos de la mitad de notas que de costumbre, dejando que el material se muestre, con sus imperfecciones y detalles o acabando con las categorías tradicionales tales como “pintura”, “escultura”, “teatro”, “poesía”, etc. Muchísimos más agudos y kantianos fueron los artistas conceptuales. Aparte de asumir la estética minimalista, también fueron más allá de lo que había hecho el minimalismo, tocando ya temas como el lenguaje y los métodos de su construcción, además de esos fundamentos que la razón hacía propios y necesarios para actuar, de los que hablábamos al principio: el tiempo y el espacio.

Nombres como Sol Lewitt y Lawrence Weiner, ambos minimalistas consumados en los albores de sus carreras, o ya artistas con una sólida base científica como Bruce Nauman, o filosófica como Joseph Kosuth o Hanne Darboven, por no hablar de genios como Matta Gordon-Clark, Victor Acconci, o Robert Barry. El nivel a donde llevaron ellos el arte es muy difícil de pensar y de entender, que exigen más conocimientos para entenderlos que al resto de la mayoría, mas sabiendo que provienen del pensamiento kantiano y de movimientos intelectuales muy semejantes a este como puede ser la filosofía del lenguaje de Wittgenstein o la fenomenología de Husserl.
Aparte de un literato sorprendente, Kant fue un personaje extraordinario. Su sentido del humor, del orden, del rigor y de la voluntad ante el trabajo son cualidades propias incomparables. Cómo se cita en muchas ocasiones, Kant tenía una pasión por llevar cierto control, a veces rayando lo excesivo, sobre todos los factores de su vida. Se dice que salía siempre a pasear por la mañana con tal exactitud, que los relojeros aprovechaban para poner la cuerda en sus relojes, salvo por una vez, que tan absorto en la lectura del “Emilio” de Rousseau, se olvido de salir. Pero aparte de estos pequeños chismes, es más que honroso ver como su pasión por el conocimiento no lo aparto de las ciencias, en especial, por las matemáticas y la física, como ya dije antes. En su biblioteca también había libros sobre Kepler, Galileo, los matemáticos griegos, y muy especial, de Isaac Newton, del cual era más que un seguidor, utilizando su método mismo para crear su estilo de reflexionar sobre los acontecimientos que más le preocupaban. También realizó más de un experimento galileniano y de los que propuso Newton en su tratado sobre la óptica.
Así pues, después de ver qué gran personaje fue; ¿Cómo se va a dejar de lado en el proceso creativo y en el desarrollo intelectual de una persona?

Yo, como Judd, Nauman o Glass, propongo que, en el difícil camino del arte experimental, se tome a Kant como un modelo a seguir en todos los aspectos. Pues enseña que da igual que tipo de lenguaje desees usar y que campo investigar. Las matemáticas siempre estarán presentes, y siempre es será necesario replantearte tanto tu posición temporal y espacial como artista, así como tu trabajo. Luego Kant, y en especial su filosofía, hacen de motor tanto intelectual como espiritual, en el sentido menos embarazoso de la palabra, y es su forma de pensar la que genera todo avance en el camino de una persona.

1 comentario:

Mikel Maiza Catalan dijo...

¡Hola,Alejandro! Esta muy bien la entrada de Kant. Me gusto mucho y el titulo le viene como un guante (que expresion tan tonta,¿verdad?).Bueno,solo queria añadir que he colgado algo sobre dientes de sable (3 articulos,para ser exactos) y uno sobre el cangrejo herradura, aparte de estar planeando uno sobre Malcolm X y otro sobre M.Luther King.
¡Hasta luego!