viernes, 27 de noviembre de 2009

Un mago utilizando la ciencia. Harry Houdini

La prestidigitación, el escapismo, la telepatía, la lectura de la mente, la desaparación y la metamorfósis… Un buen espectáculo de magía siempre lleva algo de esto, a veces todo, pero esto no es magia, es mecánica, habilidad, e incluso matemáticas (muchos trucos de cartas y los que utilizan números se basan en ellas). Aunque parezca evidente, hay gente que piensa que esto y otro montón de cosas más, son en realidad productos dehabilidades y fuerzas sobre humanas. Lo que pasa es que hace ya casi un siglo que nadie ha dicho a estas personas que se equivocan, tal como hizo Harry Houdini, a la sociedad de finales del XIX.

Erich Weiss, el nombre que Houdini empleó al llegar a los Estados Unidos, de origen húngaro, cuyo padre era rabino, designado en América para dirigir una nueva congregación. Aunque el joven Houdini tuvo que trabajar desde muy joven para ayudar a su padre, madre y cinco hermanos con la cantidad de , descubriría muy pronto que los números circenses eran su vida, al ver una actuación del mago Dr. Lynn, y entonces comenzaría a hacer una seríe de espectáculos callejeros de contorsionísmo. Harry Houdini, nacería cuando cayo en sus manos un libro de memorias del mago Eugéne Robert-Houdin, y comenzaría una dedicación ya casi total al mundo de la magía, antes de una temporada como trapecista, durante la cual pudo desarrollar su resistrencia física de una manera importante, y que sería uno de los puntos clave para su trabajo posterior. Ya desde el comienzo, actuando como un prestidigitador chistoso, Houdini rechazaba que el mundo de lo sobre natural era el que determinaba o tenía que ser necesario para realizar el espectáculo; para él, era un medio de contaminar la mente de sus espectadores. En sus espectáculos de escapismo y desaparción, lo que se denomina entre magos “metámorfosis”, el consideraba que lo importante era la resistencia física y el conocimiento sobre las propiedades físicas y estructurales de las cadenas, baules y cántaros gigantes de leche, en donde se sumergía hasta el fondo. Su habilidad para hacer cerraduras trucadas la consiguió mediante el estudio de textos sobre estructuras que obtenía en los libros de sobre las propiedades físicas de estos, además de una asombrosa capacidad de ocultar las llaves en cualquier parte de su cuerpo.



Fotografía de Harry Houdini y los candados que abría sin dudar dos veces. Con el tiempo, el escapismo no tuvo ningún secreto para él.

No obstante,sería al morir su madre, a quien mostraba un afecto especial y cuya pérdida hizo que cayese en una depresión profunda, cuando se propondría de verdad luchar contra los falsos mediums que venían hacía el para ofrecerle la oportunidad de ponerse en contacto con ella, y contra aquellos que utilizaban sus supuestos poderes sobrenaturales para llenar sus bolsillos. Saboteando espectáculos de espiritismo, poniendo falsos códigos, como el que le propuso a su mujer en su lecho de muerte en el año 1926, y que, a pesar de esperar diez años después de su fallecimiento, no ningún medium que se propusiese conectar con él, consiguío más que ponerse en ridículo gracias a la trampa que Houdini había dejado al morir, o bien poniendose en contacto con la comunidad científica inglesa y americana, ayudándose de sus publicaciones en la revista “Scientific American”, en cuya redacción era siempre bienvenido y muy admirado por los autores y los colaboradores de la revista, que a veces era citado como el “paladín de la causa positivista”, alguno cuales llevó hasta el congreso de los Estados Unidos, para que apoyasen sus argumentos frente al Tribunal. No obstante, su actitud materializó amistades como rechazo, por ejemplo el escritor Sir Arthur Conan Doyle, que sí creía que los fenómenos paranormales estaban rodeandonos, le parecío muy molesto el trabajo de su amigo, así como a otros escritores como Charles Baudelaire, que le acusó de trabajar para las colonias británicas, y también fue anatemizado como espía de los Estados Unidos en los paises que visitaba, como Francía, Rusia o Alemanía.



Cartel de la película “El último gran mago”, estrenada en el año 2007 por Gillian Amstrong, y que cuenta en el reparto con un genial Guy Pearce, Timothy Spall y Catherine Zeta –Jones. También se hace algunos guiños a Houdini, en especial a su colaboración con científicos e ingenieros, en la película “The Prestige”, que cuenta con Hug Jackman, Christian Bale y Scarlett Johansson en reparto. Aunque ambas no son al 100% verídicas, es cierto que muestran mucho parecido con su vida, además de ser todo un homenaje al mismo mago, que adoraba el cine, los procesos de elaboración de una película y que luego participaría en varias de ellas, ya que siempre había sentido una atracción hacía el género de aventuras.

Cierto o no, lo importante es que Houdini sí que realizó un trabajo muy importante, y fue darle a una sociedad que, inadaptada aun a los progresos tecnológicos a los que había llegado aun creían en mitos y fenómenos que eran propios del más profundo medievo, y le dio a la ciencía, en especial a las matemáticas, la física y la ingeniería, que contaba con el trabajo de Maxwell, Riemman, Felix Klein, Poincaré o Watts, y decir que eran productoras de bellezas y capaces de generar espectáculos maravillosos, donde el hombre podían hacer lo que quisiese, apoyandose en la misma realidad. Con Houdini lo imposible, lo que nos genera expectación, como el salir de un recipiente lleno de agua, o caer de un rascacielos mientras se desabrocha una camisa de fuerza, es posible gracias al entendimiento de las leyes que hacen posible esos movimientos, esos efectos. Para resumir, nos mostró que con los conocimientos correctos, aquellos que nos hacen reflexionar sobre los hechos y no solo contemplarlos, podemos hacer lo que queramos.

5 comentarios:

Alfredo dijo...

Este artículo me ha recordado la película argentina Kamchatka, y a su niño protagonista que cuando tiene que refugiarse en una casa ajena para escapar de la policía durante la dictadura, encuentra un libro en un armario sobre Houdini, y corrige a todo el mundo diciendo: Houdini no era mago, era escapista. Frase que siempre me hace mucha gracia.

Excelente artículo.

Buen finde!!

Carlos Casu dijo...

Te quiero felicitar por este blog que está que se sale...hace falta tiempo para leerlo todo pero creo que merece la pena.
Un saludo.

Diego Jappert dijo...

Muy bueno el artículo Alejandro! Buena reflexión la que haces, Felicitaciones!!!

saeta dijo...

hola::

disculparas jeje que hace rato no escribo,,,, espero marche todo bien tus asuntos y que interesante tienes actualizado el blog... ahora los has diversificado y esta muy chevere en serio.. sigue asi de juicioso escribiendo..

saludos desde colombia..

jose maria sasieta dijo...

Aunque no te haga comentarios, sigo con interés todos tus artículos,de los que siempre recibo algo.Saludos