miércoles, 9 de diciembre de 2009

El leonard cohen más interesante. I´m your man.

Quisiera agradecer la ayuda de Fran, vecino de Madiedo y el que más sabe de Leonard Cohen, en todas sus facetas, de los dos. Muy agradecido por toda la ayuda y material prestado.

Los cristales tienen un orden muy característico. La simetría y la proporción reinan en su ser. La música de Leonard Cohen, al menos de la de años antes de 1985, no parecía tener esa estructura; su música era como su poesía, un fluir de ideas, de sensaciones y de visiones. Difícil era decir hasta aquí, y más decir cómo deberían de acabar estas, o como empezar. Cuando los acordes se ajustaban como un guante a sus letras, estos apenas sufrían una variación. Pero esto cambió con la aparición del álbum “I´m your man” aproximadamente en 1988. El primer sonido nada más comenzar el disco es de un sintetizador, un infernal instrumento que el Cohen habitante de Hydra o el de discos más folks como “Songs for a room” rechazaría emplear, pero comienza, en ese tema cargado de ironía y burla llamado “First we take Manhattan”, llegando en la misma canción, a reírse tras pronunciar “quiero darte las gracias por los regalos que me enviaste” después de quedarse sin nada. Sonidos que Cohen había dicho anteriormente que no eran lo suficientemente bellos para ser incluidos en una canción. Además el mismo Cohen también cambió, ya no era ese poeta barbudo beat, lleno de problemas a causa de las drogas y de las mujeres, preocupado casi todo su tiempo por cuestiones estéticas y heroicas muy convencionales. Ahora es un hombre sutil, muy agudo en los temas que trata y cómo los trata y que se atreven a mirar la realidad y decir, sin un argumento que les haga huir por la tangente (en este caso espacial o temporal): “Sí, yo vivo aquí y ahora”.




Leonard Cohen durante la gira de I´m your man. Esta es del año 1992, aproximadamente.

El uso de una mayor instrumentación y de un interés por la capacidad de la ciencia en la mejora de estos instrumentos, no es hecho insignificante; también forma parte de la asimilación de que en el mundo contemporáneo hay cosas que merece la pena. En una entrevista se aprecia este cambio, cuando al ser preguntado por qué en vez de estar varías horas con la guitarra componiendo, lo hacía con un sintetizador de escaso tamaño que había adquirido recientemente, la respuesta fue la siguiente:

“He estado trabajando con esos sintetizadores de juguete [se entiende como sencillo, sin muchas complicaciones en su uso] durante los últimos años porque quería hacer canciones con ritmos que no podía tocar con la guitarra. No sé como tocar esos ritmos, pero los he oído en canciones de otra gente y me gustan. Pero con mi pequeño aparato puedes tocar un botón y tienes un sonido de tango, un rock lento o un rock rápido, un paso doble, una polca y un reggae y con todas esas ventajas, la verdad es que hace de ese instrumento un encanto, acabas cogiéndole cariño y sintiéndote muy unido a tu sintetizador de juguete.”

Este mismo problema lo tuvieron músicos como Ray Charles, Philip Glass o Brian Eno; vieron que los instrumentos clásicos se les quedaban corto y tuvieron que buscar nuevos, como estos sintetizadores, o instrumentos que tratan el viento de una manera digitalizada, como los que diseño Peter Gabriel y aun hoy se siguen usando, como el propio Cohen hace en sus escenarios, llegando también a tocar el teclado eléctrico o bien la guitarra, aplicando todas las estructuras nuevas que aprendió usando el sintetizador, y llegando a unos ritmos muy curiosos que rompen con el simple acompañamiento, como bien lo demostró en la gira del misma álbum y en la reciente “Live in London” aquí recomendado en la anterior entrada.



Carátula del álbum “I´m your man”. Ya la fotografía de la carátula muestra el tono de seriedad “mistico-poética” que Cohen muestra en este álbum; ninguna y si la usa es con fines irónicos.

Mas este cambio siempre viene, o suele venir, acompañado por otro más; el interés por el orden, la simetría musical y los nuevos sistemas de composición. En piezas como “I´m your man”, “Ain´t no cure for love” o “Tower of songs” ya se ve como la composición es más rígida, y los sonidos están mejor dispuestos que en discos anteriores. También puede verse como la música vocal encuentra un eco con esta “cristalización” melódica, muy apoyada por el trabajo de la artista experimental Anjani Thomas, que arregló varias veces los coros en canciones como “Everybody knows” y que estuvo junto a él en toda la gira. El efecto producido es un disco genial, lleno de armonía y de composiciones variadísimas, donde podemos encontrar tangos, melodías de jazz y valses, como el de la canción “Take this Waltz”, cuya letra es de Federico García Lorca, a quien Cohen admiraba muchísimo.

También es interesante ver como el humor negro, obtenido de un largo estudio de la obra de Edgar Allan Poe, es el que acompaña este disco, así como un reencuentro con el último y más meditativo Rimbaud, de cuya “Temporada en el infierno” se inspira para crear esa situación apocalíptica del tema “Everybody knows”, así como con el ejercicio de la meditación zen, el cual le permitió reflexionar sobre si de verdad su arte musical quería llegar hasta el final. La alegría y el humor, en especial el que nos hace reírnos de nosotros mismos y tomar conciencia si de verdad todos nuestros actos cambian de verdad el universo, si son tan importantes como para que todo el mundo sepa qué es lo que hemos hecho, afloran por todas partes en este trabajo. Mejor canción que “Ain´t not cure for love”, toda una crítica a todas las locuras de juventud que hizo por las mujeres, y como de viejo descubre que hay otros intereses, no hay en todo el disco.

Pero hay que escucharlo para tomar una decisión, por ello os acerco esto, para que contrastéis lo que digo:

http://www.youtube.com/watch?v=UUtgjjj75_Q
http://www.youtube.com/watch?v=E6asMGoX2DY&feature=related
http://www.youtube.com/watch?v=TKJ-gQVJkek&feature=related
http://www.youtube.com/watch?v=E8vAH57hLNU
http://www.youtube.com/watch?v=97WoBfMAqMA

2 comentarios:

ABEL dijo...

Hola Alejandro,como siempre, tus artículos son estupendos.Me gustó mucho la profundidad con que ves a Cohen. Lo merece.
Saludos
Abel

Alfredo dijo...

Espectacular esa voz arenosa, cavernosa, sobre todo cuando canta a Lorca.

Buen finde!!