lunes, 11 de enero de 2010

Abejas, estrellas y, por supuesto, números. “Drowning by numbers” de Michael Nyman.

Al igual que la banda sonora de “Cal” elaborada por Mark Knopfler tiene una carga intelectual muy fuerte y es de recursos minimalistas, este trabajo de Michael Nyman, uno de los padres fundadores de la música mínima, aunque como Glass o Reich negó por completo pertenecer a este movimiento, es uno de los mejores ejemplos de música matemática.



Fotografía de Michael Nyman ante el piano y números, tan brillantes en su trabajo como las estrellas, que aparecen al fondo. Yo creo que esta fotografía refleja a la perfección el metódico trabajo de Nyman.

Estrenada a finales de los años ochenta, la película de Peter Greenaway utiliza muchos recursos ingeniosos, propios del Surrealismo o el Dadaismo, pero con un agudo sentido del orden y de la armonía. Toda la película puede ser vista, gracias a la música y a las sutiles imágenes y cambios de escenas, ya que todo invita a una continuidad y una sutileza muy difícil de reconocer en trabajos contemporáneos de autores de la misma época que Nyman y Greenaway. Ahora me viene una imagen de la película, yo creo que es la más bonita, de una niña, que saltando a la comba, se pone a numerar por un número y su nombre a cien estrellas, mientras saltaba siguiendo el ritmo de la cuenta. Cuando terminaba, una anciana le preguntaba que estaba haciendo, la niña le respondía que contar cien estrellas, y la anciana, algo aguda, le dice: “Pero si hay más de cien estrellas.” A lo que la joven le responde: “Sí, pero a partir de cien, todo es igual”. En esta escena, aunque aparentemente tonta, está guardada mucha inteligencia: en matemáticas, en especial análisis y la rama de cálculo infinitesimal, se dice que el secreto de toda sucesión apenas sobrepasa los cien números, y que solo los cinco primeros nos indica hacía que valor tenderá la sucesión al infinito; vulgarmente este fenómeno se conoce como la búsqueda del término general. Aparte de esta referencia matemática el autor muestra como todo de la realidad puede abstraerse en un valor cuantitativo, aunque esté muy lejos y no sea más que un solo punto de luz. Además, el autor hace que veamos la belleza de números tan simples que a veces se nos escapan, tales como el 33, el 58 o el 44, y como el ritmo, presente en la cuerda, la armonía en la imagen y el color en el vestido de la chica, en los puntos de las estrellas, nos abre la mente a apreciar bellezas sutiles que a veces se nos escapan en nuestras manos y ojos, ya que no podemos verlas y admirarlas en su momento adecuado, con la capacidad adecuada y como se lo merecen.



Cubierta de “Drowning by numbers” y la lista de temas del disco y la película.

En cuanto a la música poco nuevo hay que decir. Nyman emplea diversas simetrías musicales, como el autor indicó, en especial con dos tipos de simetrías radiales llamadas L8 y L5, que generan patrones planos, al igual que Wolfang Amadeus Mozart, autor que admira y usa para estudiar y componer mucho, obteniendo juegos de sonidos muy serios y depurados. Las piezas “Drowning by numbers” 2 y 3, o la segunda composición, “Sheep and Tides”, que se asemeja mucho a una composición mozartiana o de Bach. También sorprende la cantidad de movimiento que recibimos de estas piezas, por ejemplo, en la composición llamada “Bees in trees”, que da la sensación de un montón de abejas moviéndose de un árbol a otro, volando entre sus ramas. Todo ello partiendo de una melodía principal, los auténticos troncos de la composición Es algo fantástico. Pero se disfruta más oyendo y viendo, por eso os acerco estos en laces de la película y unas versiones de los temas del disco, espero que os gusten.

http://www.youtube.com/watch?v=3GNMwepKFsc
http://www.youtube.com/watch?v=qsfwkYe7RKM&feature=PlayList&p=10E7E367E84C56D4&playnext=1&playnext_from=PL&index=15
http://www.youtube.com/watch?v=zQ3f8e8ivF8&feature=PlayList&p=10E7E367E84C56D4&playnext=1&playnext_from=PL&index=13
http://www.youtube.com/watch?v=tDTqwWtPjSQ&feature=PlayList&p=36448E6A0ED9B6E7&playnext=1&playnext_from=PL&index=51

1 comentario:

Alfredo dijo...

Nyman y Greenaway, dos factores que desarrollan un producto, cada uno en lo suyo, realmente extraordinario. todavía recuerdo el concierto de Nyman en la Laboral como una de las grandes experiencias culturales que he podido tener.

Saludos!!