viernes, 19 de febrero de 2010

La música como construcción. Gavin Bryars.

Por Alejandro Maiza

Cuando se habla de música a veces se queda uno muy restringido con un autor y un solo estilo, pero uno, al igual que en las matemáticas, puede crear varías relaciones entre estructuras musicales distintas, como bien hizo Gavin Bryars, compositor y contrabajista inglés.



Fotografía del gran Gavin Bryars durante una actuación con su trío de jazz.

Este músico ha sabido integrar a la perfección estilos tan distintos como la música neoclásica, la ambiental, el jazz improvisado o la música experimental y minimalista. Ya sea con su grupo formado por Tony Oxley y Derek Bailey o la Porsthmounth Symphony (a la que perteneció junto a Brian Eno) o la Cockpit Ensemble, vemos que su estilo juega mucho con las

propiedades del sonido más rigurosas, como el timbre o la duración de los armónicos más pequeños en la escala tanto dodecafónico como pentatónica. En su estilo esto es esencial; encontrar todo tipo de armonía que, aunque extraña, no sea artificial y empalagosa. También es importante el uso de diferentes términos musicales y su relación, como la indeterminación o la limitación y repetición, que, al combinarlas, genera un sonido muy interesante. Esta concepción, casi pictórica, del sonido fue aprendida por maestros de la talla de John Cage o Morton Feldman y una actuación del contrabajista de improvisación Johnny Dyani, cuyo trabajo le pareció superficial y le hizo interesarse en la composición. Como buen estudiante y licenciado en Filosofía, Bryars sabía que plantearse temas de composición requeriría un conjunto musical lo suficientemente grande para hacerlo, como Kant necesitó más de un concepto que explicasen la razón humana y su funcionamiento. Así pues funda la Porsthmounth Symphony, a la cual se le unirá, durante cierto tiempo, Brian Eno, en la que tocarían temas populares de la música clásica mediante variaciones, aunque esto no le satisfizo lo suficiente. Probaría otra vez, pero esta con un grupo más reducido e interpretarían las composiciones escritas por el mismo Bryars ya maduro y curtido en el mundo de las armonías, que llevan un fuerte carácter minimalista y ambiental. Pero sobre todo tenían que ser muy intelectuales y construidas de una manera muy rigurosa. Suyos son los arreglos instrumentales de las tres variaciones del canon de Pachenbel en el disco "Discret Music" de Eno o el trabajo "A man in a room, gambling" donde las armonías se funden con la voz de Juan Muñoz recitando, en mi opinión, valiosos métodos para hacer trampas. En cuanto al jazz, como en sus trabajos de música instrumental, se aprecia su interés por todo tipo de estructuras; tanto las más primitivas como las más próximas en el tiempo. Y es que, ¿qué si no es la música, el arte en general, sino una cuestión de estructuras?

Si queréis saber más sobre este genio mirad en esta dirección:
http://www.gavinbryars.com/splash

1 comentario:

ABEL dijo...

¡Excelente,Alejandro!
Me gusta tu propuesta de estructuras unificadas, como las teorías de conjuntos, Física fundamental, la supersimetría, la QED, la QCD. Teoría de grupos, renormalización,teorías gauge, ecuaciones de Yang-Mills, instan ton es, dilatones... Geometrías y topologías exóticas en dimensiones superiores.Lo mismo me sucede cuando hablo de negociación . Los universos se encuentran .
Un Blog como el tuyo siempre es esperado por su innovación y claridad.

Gracias por tu visita y comentarios a mi Blog.

Estoy en espera de ese nuevo material. Dentro de un año hablaremos de como hiciste para esa frase de "Se me acabaron mis problemas", porque es útil para mis cursos de Pensamiento Davinciano y liderazgo.
Un saludo: