viernes, 12 de febrero de 2010

Una fotografía que te haga pensar en la belleza. Walter Peterhans.

Cuando hemos hablado de la Bauhaus, a veces no saltamos a autores que tienen un trabajo muy interesante, pero de los que apena hay información. No obstante, suele ser en estos autores “menores” donde uno encuentra cosas geniales. Este es el caso
de Walter Peterhans.

Nacido en 1897 en Alemania, estudio fotografía por la Academia Estatal para la Industria del Libro y las Artes Gráficas de Leipzig en 1926, después de cursar Matemáticas y Filosofía. Entre sus intereses siempre estaba la geometría y la experimentación formal. Su filosofía, muy marcada por tres autores concretos que son Pitágoras, Kant y Platón, sostenía que la belleza existía independientemente de la
razón humana, y que esta era interpretada por nosotros como arte.




Fotografía de Walter Peterhans como profesor de la Bauhaus en Dessau, bajo la dirección de Hannes Meyer. Peterhans estuvo bajo la dirección de Meyer y, posteriormente, la de Mies Van Der Rohen, tanto en Alemania como en los Estados Unidos de América.

Es más que destacable su particular visión sobre los objetos, con la cual siempre explotaba las capacidades físicas y espaciales de los objetos. Esto le permitió dar una serie de cursos de entrenamiento visual para los estudiantes de arquitectura del Instituto Tecnológico de Illinois, en Chicago, donde además dio clase Mies Van Der Rohen, así como varios profesores exiliados de la Bauhaus tales como el fantástico Moholy Nagy, durante un tiempo Joseph Albers, etc.

Su trabajo fotográfico se caracteriza por la frecuencia de naturalezas muertas y el uso de placas de gelatina de plata, con el cual conseguía efectos de luz muy precisos, al igual que Moholy Nagy, reforzando como la geometría y la composición eran los principales generadores de belleza, y no los detalles superfluos y un poco aleatorios; las fotos no se esforzaban en captar hasta el último detalle de un objeto concreto para que no hubiese confusión alguna en su reconocimiento; es más, a veces las composiciones estaban desenfocadas, y solo se centraban en los campos blancos, negros y grises que generan los cuerpos al ser iluminados con distintas fuentes de luz. Los objetos no cobran una importancia relevante; solo han de tener simetrías muy marcadas o características. Así pues, no es extraño ver una piel de conejo, un huevo o un panel de madera en sus fotografías y nada más.





Obras de Peterhans. Las naturalezas muertas de objetos de marcada simetría y los efectos de luz son las principales características de su trabajo.

3 comentarios:

Museo Pobre del Pintor dijo...

Entusiasmado por vuestras presentaciones siempre interesantes pues gracias a ellas estoy conociendo gente digna de conocer. En mi opinión nada mas artístico que la incidencia luminica entre nosotros mediante nuestros medios. Gracias a vosotros estoy admirando la Arquitectura, espacios y sus consecuencias anímicas. ¡¡Bien por los buenos!!

Alfredo dijo...

No conocía la obra de este fotógrafo. Tengo que echarle un vistazo en profundidad.

ABEL dijo...

Excelente artículo,ante todo por ser novedad Bauhaus a pesar de los años. Recibí tu email, muchas gracias. Bueno que estés de regreso.
Un abrazo